jueves, 24 de julio de 2014

Fellows: dos vallisoletanos homenajeando a Truman Capote


Foto.: Fellows en acción.

Después de un año y ocho meses de blog, una, de vez en cuando, recibe correos ilusionantes, como el del otro día. Se llaman Fellows, y son un dúo de Valladolid que hacen garage, blues, folk, power duo - así definen ellos su estilo.Puedes escucharlos aquí.

Por qué salen en la Pecera
Los lectores habituales de este blog (y los nuevos que lo visiten) saben (o sabrán) que este blog ha sido creado con el objetivo de canalizar y compartir historias que se salen de la Pecera. Por otra parte, este es un blog que muestra gustos personales - como todos, vaya -  y desde el punto de vista musical, es producto de las diferentes etapas vividas, conteniendo orgullosamente también entradas como Harquería inversa en la Pecera; es decir, no sólo de pop vive el hombre.

Resulta que Fellows es un dúo que no se ha quedado en lo estrictamente musical sino que reviste un aire literario - cinematográfico, como así lo han mostrado Manuel García y Manuel López - los miembros del grupo y amigos - en su primer vídeo donde se marcan un homenaje a la gran obra de Truman Capote, A Sangre Fría - In Cold Blood -. Te invito a que lo veas aquí. 

domingo, 29 de junio de 2014

Fahrenheit 451: ¿Y si no tuvieras derecho a leer?


Hace unos años tuve un primer acercamiento a Ray Bradbury y su libro Fahrenheit 451, publicado en 1953; de eso que te da por leer distopías que predicen un futuro desalentador, como el de Un mundo feliz de Huxley, y que hoy se podría decir que no van desencaminadas. El sábado, buscando otras cosas en la biblioteca de Badajoz, de repente, en la sección de películas me encuentro con que existe la peli de Fahrenheit 451 cuyo director es François Truffaut y que rodó en 1966. Momento de éxtasis. Ayer estuve viendo la película y me encantó. Fue la primera producción de Truffaut en inglés. La humanidad transformada en la maldad definitiva.

miércoles, 11 de junio de 2014

Relato 8 - Tíos y sobrinas


Por fin, llegó la muerte. El padre de Kira murió uno de esos días de mayo calurosos; de esos en los que ya huele a verano en el suroeste español. Kira hizo las llamadas de rigor durante la mañana y recibió a dos de sus tíos; parecían llegar con la lengua fuera.
Kira había interiorizado en los últimos meses un tipo de comportamiento algo automático – más que nada, para no preocupar al padre -, así que, sin más, y acompañada de sus dos tíos, fueron a elegir el ataúd.
-     Te dije que teníamos que haber venido ayer, Luz.
-     Ya sabes cómo es tu cuñada. Creía que era una de esas llamadas más de aviso. Como es un poco exagerada, no pensé que fuera tan importante.
Kira, que ya contaba con la mayoría de edad, escuchaba estupefacta la conversación. Esa falta de escrúpulos tan habitual en la familia. Esa desconsideración hacia ella. Ni siquiera tenían la decencia de cortarse un poco en su presencia. Kira había aprendido a aceptar el hecho de que cada uno tenía su vida, y había tratado de “bendecir con amor” a su familia y asumir que ya nada sería igual. Es más, quizá sería mejor. Ya no tendría que soportar ciertos encuentros familiares que le causaban hasta un poco de alergia. Pasó por su cabeza, en un instante, esa frase mítica que el día de la operación del padre había pronunciado otra de sus tías – “vamos a ser una piña” – y 5 meses después, la vida misma le dio la respuesta. Ya hablaría de esto con su querida hermana.

viernes, 2 de mayo de 2014

El Manantial de Ayn Rand o de la historia de un hombre libre enfrentándose a la masa


La segunda entrada que hice en este blog, ya estaba dedicada a Ayn Rand. He vuelto a las andadas; la primera vez que leí el Manantial fue en el 2010. Han pasado ya cuatro años, y he vuelto a leerlo. Tal vez porque Howard Roark - el protagonista del libro - es uno de esos personajes que le transmiten fuerza a cualquiera, inolvidable. Es esa clase de personajes en los que podrías pensar cuando te enfrentas a una decisión. Perfectamente podrías preguntarte, ¿qué haría Howard Roark en esta situación? Y después de haber leído el libro, sabrías perfectamente la respuesta. Sólo por el hecho de conseguir crear un personaje que el lector recordará perfectamente, en comparación con otros muchos personajes que han desfilado por innumerables novelas y que se olvidan en unas semanas o meses, para mi, la autora ya merece mi respeto. El Manantial es una de las novelas más leídas de Ayn Rand. Si tuviera que elegir, entre sus novelas, dudaría entre Los que vivimos y el Manantial, pero me inclino algo más por Los que vivimos y su protagonista, Kira Argounova.

El Manantial es una oda al individuo frente a la masa. Es una defensa del individualismo frente al colectivismo, del egoísmo racional frente al altruismo, de la integridad frente a la inexistencia de dignidad, de la autorrealización personal frente al sacrificio por los demás, de la razón frente al misticismo, del desarrollo del ingenio frente a la mediocridad, de la expresión del amor a través de la aportación de valor y la mutua admiración frente a las historias de amor basadas en la necesidad.

sábado, 26 de abril de 2014

Sonata de otoño de Bergman o de cuando todo se hace en nombre del amor


Sonata de otoño es una película del cineasta sueco Ingmar Bergman del año 1978. Galardonada con el Globo de Oro a la mejor película extranjera y nominada a dos Óscars.

La película
Eva y Víktor son un matrimonio que llevan una vida aparentemente calmada y parroquiana. Eva hace más de 7 años que no ve a su madre - Charlotte -, y al morir el compañero de su madre, Leonardo, con el que Charlotte había estada durante 13 años, Eva decide escribirle para invitarla a que se aloje en su casa, con las intenciones de aprovechar la ocasión para retomar el contacto. Charlotte es una pianista de éxito y aparece en casa de Eva sin saber que su otra hija enferma, Helena - de quien Charlotte pensaba que seguiría interna en la clínica en la que la dejó - vive ahora con Eva y Viktor en la casa de ambos. Aunque Charlotte se angustia al saber que Helena está en casa de Eva, finalmente consigue enfrentarse al momento. Las tensiones entre Charlotte y Eva estarán presentes en toda la película hasta un final apoteósico en el que fundamentalmente Eva, y con la ayuda del alcohol, sacará todo el odio reprimido que lleva dentro.

jueves, 20 de marzo de 2014

Después de tantos años: el desencanto continúa


Por fin el otro día, gracias a mi amigo Pablo, pude ver Después de tantos años de Ricardo Franco. Una película que se rodó 20 años después de El Desencanto.  Si el Desencanto era un retrato sin miramientos sobre los pensamientos de la familia Panero recién muerto el padre, Después de tantos años es un documento que muestra sin ningún tipo de filtro, la crueldad de la memoria.

De nuevo, los hermanos Panero reaparecen, esta vez, habiendo muerto ya la madre y estando vivos aún Michi Panero, que murió en el 2004, Juan Luis Panero, muerto en el 2013 y Leopoldo María Panero, muerto este mismo mes de marzo. Las edades de sus respectivas muertes, 52 años y en su casa de Astorga, 71 años y en Gerona y el mediano de la familia, Leopoldo, con 65 años y en Las Palmas de Gran Canaria, lugar donde pasó sus últimos años en otro de esos psiquiátricos donde al final, se internaba voluntariamente.

domingo, 2 de marzo de 2014

Diario de un seductor de Kierkegaard: la estética como forma de vida


Kierkegaard se anticipa a su tiempo en que es capaz de elevar a la categoría filosófica la vida cotidiana. Al contrario que Hegel, para quien el individuo se realiza cuando trasciende su particularidad, Kierkegaard defiende la idea de que cada persona se realiza cuando refuerza su singularidad eligiendo de forma libre y responsable entre las alternativas que le ofrece la vida. En relación con esto, Kierkegaard escribió una obra denominada O lo uno o lo otro compuesta de una serie de ensayos donde reflexiona sobre dos estadios entre los que cualquier persona debería vivir, eligiendo uno u otro. La estética y la ética. Publicada en el año 1843 bajo el seudónimo de Víctor Eremita. Posteriormente, añadiría un estadio más que sería el estadio religioso. 

Las personas que se encuentran en el estado estético buscan el goce sensual y viven en la inmediatez del momento. No quieren compromisos y se rodean de belleza persiguiendo la obtención de placer. Aquellos que viven en el estadio ético son los que han conseguido interiorizar los valores universales y viven conforme a ellos. Dan valor al compromiso, a la responsabilidad y a diferencia que los estetas, se relacionan con otras personas haciendo que cada una de ellas sea un fin en sí mismo. El matrimonio, si es visto y vivido como una relación desinteresada de reconocimiento mutuo y proyección de futuro, será la relación ética por autonomasia. En el estadio religioso las personas se relacionan con Dios a través de la experiencia de la fe. Para los que viven instalados en este estadio, sólo ante Dios pueden adquirir una vida humana plena. 

viernes, 21 de febrero de 2014

Rebeca de Hitchcock o sobre las consecuencias de cargar con una R omnipresente


Rebecca es una película de culto de Alfred Hitchcock de 1940. Ayer tuve oportunidad de verla en el Centro de Ocio Contempóraneo de Badajoz. Esta película recibió dos Óscars; uno a la mejor película y otro a la fotografía. Tuvo 11 nominaciones. 

La película

Maxim de Winter es un aristócrata inglés, que está pasando una temporada en Montecarlo, un lugar que solía ser frecuentado en aquella época por la alta sociedad. Es viudo y muy atractivo. En los últimos tiempos parece estar viviendo un estado de misantropía tras la muerte de su mujer, Rebecca, y anda en solitario por el hotel de lujo en el que se hospeda en Montecarlo, pasando un período vacacional. Por allí, se pasea también una rica señora americana, que tiene a su servicio a una joven de aire angelical que conecta inmediatamente con Maxim cuando ambos entrecruzan sus miradas. Tanto es así que se casan. 

Volver a Manderley, la mansión de Maxim, no entraba en sus planes, pero cuando se casa, decide volver a vivir allí con su nueva esposa. La mujer tendrá que lidiar con todo el personal que está al servicio de Maxim, incluida la "ama de llaves", quien tenía un estrecho vínculo y profunda admiración por Rebecca, la primera mujer de Maxim. A medida que avanza la película, la "presencia" de Rebecca se hace cada vez más intensa. La R de Rebecca está presente en cada rincón de la mansión, en cada objeto, en el gabinete, en las obras de arte que adornan la casa, y en la mente de todo aquél que pasa por Manderley. Una cruz que le cae a la guapa de Joan Fontaine, quien fue candidata al Óscar como mejor actriz por esta película, llevándoselo finalmente Ginger Rogers por Kitty Foyle.



jueves, 6 de febrero de 2014

El amor a la vida: Erich Fromm en su última etapa


La primera vez que "tuve contacto" con Erich Fromm, fue en el Colegio, donde nos hicieron leer El arte de amar. Tengo buenos recuerdos asociados a ese libro y seguramente lo vuelva a leer después de haber leído El amor a la vida, un libro donde están recogidas diferentes conferencias que el autor impartió en el período de 1976 a 1979, justo hasta un año antes de morir, en 1980. 

En el libro, Fromm hace un repaso de la sociedad de la abundancia relativa y de la sobreabundancia. El hombre se ha convertido en un ser preocupado por tener, que suple su vacío existencial, por NO SER, con una sobreabundancia y consumo desmesurado propios de un alma ansiosa. Bastante interesante la reflexión que hace acerca de la avidez y los problemas de obesidad de este siglo. Igualmente, hace un repaso de lo que el matriarcado y el patriarcado han supuesto para la humanidad así como las diferencias "generalizadas" entre el amor de un padre y el de una madre. La idea general - y hago hincapié en esto, pues no es una sentencia que él haga y él mismo dice que hay casos contrarios - es que el padre no quiere a todos los hijos por igual y prefiere a aquél que más cumple sus órdenes, mientras que la madre quiere a todos sus hijos por igual. 

viernes, 31 de enero de 2014

La dulce de Dostoievski o el suicidio como solución al hastío vital y a la autocondena


No te molestes. No he destripado nada con el título de esta entrada. Lo del suicidio aparece al principio de la novela. 

La dulce es una novela corta que escribió Dostoievski en sólo dos meses del año 1876, un poco después de haber publicado Los demonios. Quería haber leído Memorias de la casa muerta y Humillados y ofendidos pero no estaban en la biblioteca, así que, me decanté por esta novelita que no me ha defraudado en absoluto. Ha cubierto mis expectativas, como me suele ocurrir con los rusos, incluso con los músicos rusos. 

La novela está escrita en forma de monólogo y el protagonista es un usurero que ronda los 50 y que vive atormentado, como otros personajes de Dostoievski. Es un anti - héroe. Acaba de encontrarse a su mujer muerta, y trata de poner en orden las ideas. Repasa su estancia en el ejército y cómo le expulsaron de él por no batirse en un duelo, cómo conoció a su mujer y cómo consiguió casarse con ella usando la miseria humana como arma para conseguirla, quien por otra parte, todo hay que decirlo, también fue consentidora de la situación. Ella - antes de casarse con el usurero - vivía con dos tías que se aprovechaban de ella, se estaba quedando sin dinero, e iba cada día con más frecuencia a ver al usurero y a tratar de venderle objetos para poder sobrevivir.

El protagonista narra la historia de ellos dos, de las dos habitaciones en las que convivían, de las infidelidades de su mujer con el hombre que quiso batirse en duelo con él y la sorna que tuvo que soportar por etiquetarle como cobarde, de la época en que dormían en camas separadas - ¡ay! ¡cuántos matrimonios habrá así! -, de los largos silencios en la pareja, etc. aunque eso parecía darle igual porque como él mismo dice en una parte de la novela "Soy un experto en hablar en silencio, toda mi vida he hablado en silencio. He vivido en silencio verdaderas tragedias. ¡Y es que yo también he sido un desgraciado. Todo el mundo me ha rechazado y olvidado, y eso nadie lo sabe!...-.

Y qué bien lo hace Dostoievski. Qué manera de centrarse en el azar, como hace mucha gente, de retratar tan bien el funcionamiento del cerebro y la asociación libre además de las mentes enfermas y tóxicas. El protagonista se fustiga durante un tiempo pensando en que si hubiera llegado cinco minutos antes a casa, su mujer no se habría podido tirar de la ventana. Y también, gracias al azar, Lukeria - una mujer que trabajaba para ellos - pudo salvarse de la acusación de asesinato. Pues justo cuando Lukeria entró en la habitación, la esposa se precipitó por la ventana, pero el azar quiso que hubiera vecinos asomados a las ventanas que fueron testigos de la situación. 

La dulce, según comentan en el postfacio, inspiró al director Robert Bresson para la película Une femme douce (1969) con Dominique Sanda y Guy Frangin como protagonistas. Te la recomiendo si te apetece leer algo cortito pero intenso.