viernes, 23 de agosto de 2019

20 - Soledad

Habla poco.
No emplea adjetivos.

Es puntual.
Termina lo que empieza,
se asume por completo,
no exagera.

Es amiga de lo honesto.

Las pocas veces que dice,
dice como piensa y como siente.

Es amiga del silencio.

No le seduce el colectivo,
no busca, sólo encuentra.

No le atrae socializar.
No ríe las gracias.
No le importa el rango ni la reputación.

Tiene un cuerpo esbelto,
poblado de pecas y piel blanca.

Es amiga de la soledad,
se basta a sí misma,
y me interesa.


Paz Hernández

jueves, 22 de agosto de 2019

19 - Fariseo

Se suma a todas las causas "altruistas", 
cliquea desde el sofá de su casa, 
ocasionalmente, asiste a alguna manifestación.

Quién sabe si es un samaritano.

Es adicto al reconocimiento.
Se frota las manos en privado.
Le resta importancia a tus logros.

Si trabaja en correos,
y llega la hora de cierre,
desliza la ventanilla de atención al público,
con una risa sádica contenida
dirigida al último de la fila.
Le gusta el poder y te dice,
hasta mañana.

Quién sabe si es un fariseo.

Se ocupa tanto de hacer el bien que no tiene tiempo de ser bueno.


Paz Hernández

martes, 20 de agosto de 2019

18 - El verano adolescente

Los asientos de un viejo coche,
junto a la mesa de madera.

El corte de helado de nata y fresa.

El remolino en la alberca,
la flauta en el agua.

Los perros,
el Negro, el más salvaje.

Las pieles suaves, 
bañadas de sol,
se rozan, 
entran y salen del huerto de B.,
rezuman vida.

La música siempre de fondo,
bajo la higuera.

Las paredes de Jamaica,
envolviendo al piano.

Jugar a los dados,
beber cerveza en El Perejil,
ir a conciertos,
llegar tarde entre semana.

El brillo en los ojos, 
el hambre de vida,
la risa infinita, 
los labios mojados.

Es el verano adolescente.


Paz Hernández 

lunes, 19 de agosto de 2019

17 - Las costumbres

El pan en la mesa,
la tele apagada, 
cuchara y cuchillo a la derecha,
tenedor a la izquierda,
servilleta de paño.

El mantel de tela,
nada de hule.

Se comunican,
se miran, 
se cuentan, 
se esperan.

No se levantan de la mesa antes del último.
Hay sobremesa.

No se llama en la siesta.
No se molesta.

Son costumbres que a mi me importan.


Paz Hernández





domingo, 18 de agosto de 2019

16 - El verano

Mecerse en la hamaca, 
echarse la siesta,
bañarse en el río, 
beberse un gazpacho.

Leer sin reloj,
la brisa fresca, 
tomarse un helado, 
tumbarse en la hierba.

Flotar en el mar, 
mirar una puesta, 
comerse un atún,
hacer sobremesa.

Paz Hernández







viernes, 16 de agosto de 2019

15 - El momento

De vez en cuando,
recorren juntos la ciudad.

Por la tarde, 
van a una tienda de vestidos estampados, 
blancos, amarillos, fucsias y celestes,
con trenes, flores y margaritas.

La niña se prueba y se asoma.
Aguarda EL MOMENTO.

Los ojos verdes del padre se guiñan, 
su palma de la mano en vertical, 
el círculo descrito con el pulgar y el índice,
mientras los demás dedos permanecen levantados.

La niña,pletórica.

El padre, quiere detener el tiempo, pero no.
El lunes, de nuevo a la oficina.

Paz Hernández


jueves, 15 de agosto de 2019

14 - La universidad

Se montaron en el coche, 
de vuelta de un día campestre.
Eran cuatro.
Dos jóvenes egresados universitarios, 
el señor de pelo cano, L
y ella.

¿Tú qué has estudiado, L?
Preguntan los jóvenes.

Ella, inmóvil, 
con una mezcla de sopor y risa interior,
conducía mientras.
La estereotipia.
Sabía la respuesta que iba a dar L.

Nada.

Y el silencio.

¿Cambiaría algo en L si acaso hubiera estudiado alguna de esas carreras universitarias que se reparten como las rosquillas en la plaza de cualquier pueblo en invierno ?

L es mucho más que todo eso.


Paz Hernández






martes, 13 de agosto de 2019

13 - Patrones

Una cosa es el esteta
y otra el artificial.

Una cosa es el atractivo,
y otra el seductor.

Una cosa es el confiado,
y otra el arrogante.

Una cosa es el cortés,
y otra el agasajador.

Una cosa es el justo,
y otra el castigador.

Pero ante todo, 
si se hace el interesante, 
no me interesa.

Paz Hernández

lunes, 12 de agosto de 2019

12 - Clasificarse

El niño rubio no sabe qué es un problema,
si se lo encuentra, 
lo soluciona al instante.
No sabe qué es la resistencia.

Al poco tiempo, 
coge el bote de plástico azul, 
lo llena de agua
y va a regar las plantas de la piscina pública.

Le gusta mojar a todos
con la pistola de agua.
Nunca se aburre.

Termina la tarde rodando por la pendiente,
impregnándose de hierba mojada.
Sabe ser independiente.

No como el entrado en años,
que renuncia a su libertad,
por no renegar de pensamientos
que ya no sirven.


¿Es entonces el "maduro",
en vez del adolescente, 
el que por formar parte de la tribu, 
permanece entumecido?

Es lo malo de clasificarse.

Paz Hernández

11 - Los años dorados

El vestido amarillo del lazo en la espalda,
la bicicleta azul que baja por los arrabales,
el polo blanco que llega de Sevilla, 
los primos que se reencuentran.

Los patines, el aro, 
el truque, el lejío, 
los roces del rosal, 
la pitera en las piedras Baratas,
las matanzas,
las migas en la chimenea del doblao.

Eran los años dorados,
pero no lo sabían.

Paz Hernández